Más perdedores de Bellow
Seize the day, Carpe diem, o lo que sea. Saul Bellow.
Vive el momento, disfruta del día, coge la flor del día, o que nos quiten lo bailao. Eso son los títulos que esta novela de Bellow podría tener en castellano, o español, que es lo mismo. Pero sin embargo el traductor, o el editor, elige las palabras latinas carpe diem, que hasta hace bien poco casi nadie sabía qué significaban. Entendámonos, poca gente de la calle lee a Horacio. Después de la exitosa película "El club de los poetas muertos" de Peter Weir, los ciudadanos de a pie sabemos lo que significa. Pero los motivos para escoger este título son para mí oscuros. Quizá se intenta dar una capa de cultura a la literatura de Bellow, o un ejercicio intencionado de vanidad, no sé. Pero es desde luego ocultar la intención del autor, que escoge un título expresado en su idoma materno, para que alguien, en un lejano país extranjero, decida que no, que mejor se escoge un título en una lengua muerta.
Bellow publica la novela Seize the day en 1956. La primera traducción de Carpe diem se publica en España en 1968, realizada por José María Valverde y publicada por Seix-Barral. Sabiendo que "El club..." se estrena en 1989, no ha de haber relación con la película. Valverde murió en 1996, ya no le podremos preguntar, y no sé si en Seix-Barral quedará alguien que recuerde la decisión de la traducción del título, pero al menos incluyeron el subtítulo coge la flor del día. Todo un detalle.
Dejando la discusión sobre las libertades de los traductores traidores, Seize the day es la historia de otro perdedor, Wilhelm Adler, actor fracasado, despedido vendedor de mobiliario infantil, esposo divorciado y padre alocado. Vive en precario en un lujoso hotel de Manhatann, tiene un vehículo que no se puede permitir, y su padre vive en el mismo hotel, ejerciendo de conciencia demoledora y de castigo por sus errores. Wilhelm, a pesar de haber cumplido los cuarenta, es humillado con lecciones paternales constantemente, llamado "Tommy" y recriminado por su equivocado matrimonio. La relación padre e hijo es cruenta, y la historia se desarrolla combinando las reflexiones de Wilhelm, sobre su vida y vicisitudes, discusiones con su padre, con su ex-esposa, junto a conversaciones con un personaje sospechoso y genial, el doctor Tamkin, sicólogo, médico o simplemente timador. El único que parece comprender a Wilhelm. O eso parece, porque todos desconfiamos de Tamkin.
Bellow describe la terrible angustia de vivir que Wilhelm, en sus peores momentos, sufre miserablemente, luchando contras las adversidades, de las que puede ser o no responsable. Admitiendo su culpabilidad o su inocencia, y apostando sus últimos ahorros en un alocado juego en el mercado de futuros, la novela puede ser considerada un nuevo mito, y el protagonista un nuevo héroe clásico, al estilo de la más pura tragedia griega.
Una de las más leídas obras de Bellow, se ha relacionado con la obra de Kafka por su brevedad y simplicidad (todo sucede en un día, aunque los recuerdos de Wilhelm se extienden por más tiempo), y sobre todo por su modo de reflejar la angustia. También se ha sugerido que es una crítica a la alineación urbana del hombre moderno, a la vida americana donde el éxito lo es todo, una visión irónica del hombre desesperado contra el cruel mundo moderno. El final del libro, abierto a varias, docenas de interpretaciones, nos deja entrever un mundo de redención y recuperación, posiblemente. Pero nos inquieta, no sabemos que pasará con el pobre de Tommy, ni de la redencíon de sus pecados. Nos despedimos de él con pena, pero también con aprensión: si él ha sido una víctima, cualquiera de nosotros podría serlo.
Llegados a este punto, ¿les parece que lo del título no es importante? Seize the day desarrolla su acción en un día. Carpe diem no hace alusión a ese día, el terrible día de Wilhelm Adler, ese día que todos tenemos alguna vez. Curiosamente, Robin Williams, protagonista de El club de los poetas muertos, fue a su vez protagonista de la versión cinematográfica de Seize the day. Extrañas coincidencias.
- Otras reseñas de Bellow: Herzog.
- El sitio oficial de Bellow: El 'club' de Saul Bellow.

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