martes, octubre 17, 2006

Por su corcho los conocereis

Hace tiempo que España produce unos vinos excelentes, que en su relación calidad/precio son probablemente los mejores del mercado internacional. Sólo hay que ir en el extranjero a una tienda especializada y comprobar los precios de vinos extranjeros, sin duda excelentes, con los de producción nacional. Una ganga, oiga. En medio siglo hemos pasado de producir tintorro a formar una cultura del vino inmejorable. Lo que empezaron unas pocas bodegas en La Rioja (descontando las de Jerez, que son palo aparte) ha culminado con la multiplicación de denominaciones de origen que producen caldos de gran calidad.

Desgraciadamente, este proceso ha llevado consigo la creación de ciertas conductas que no sólo se salen del más estricto purismo, sino que transgreden ciertas buenas costumbres que no conviene abandonar. Se trata de la utilización de corcho para el tapón de la botella de vino.

El corcho se viene empleando como tapón para el vino desde la época de Horacio. Es un buen elemento para su conservación, siempre que el vino esté en contacto con el corcho, pues la humedad lo mantendrá dilatado sellando la botella. Este sellado impide la oxidación del vino, así como la proliferación de microorganismos que puedan estropearlo. El corcho es un producto natural y ecológico, cuya producción necesita de bosques de alcornoques autóctonos que mantienen un maravilloso ecosistema: el 87% de la producción mundial de corcho viene de la península ibérica.

Obviamente, el corcho tiene sus defectos. Puede añadir mal sabor al vino, y existen diversas calidades: no siempre un tampón de corcho implica un buen sellado y almacenamiento; es un gran problema para restaurantes y bodegueros el que grandes reservas de elevado precio sean devueltos en la mesa por saber a corcho. Pero su principal defecto es la escasez, que hace que un buen tapón de corcho alcance precios elevados. Esto ha hecho que se busquen alternativas a este material. Desgraciadamente, esto tiene unas implicaciones muy serias para zonas de España y Portugal donde la industria del corcho es prácticamente la única existente.

¿Está la industria del vino preparada para el salto a otros materiales? Podemos afirmar que sí. Ya han surgido una serie de materiales que vienen a sustituir, e incluso a "mejorar", el tradicional corcho. Sobre todo mejoran el precio. Y si de camino sirven para evitar la dependencia de un material natural de producción limitada, mejor. En fin, que me parece que la típica excusa está preparada para eliminar el corcho de las botellas de vino: da mal sabor, es caro y además, se produce en lugares subdesarrollados.

Por mi parte, el encontrar un tapón que no sea de corcho, o un corcho de mala calidad, en una botella es símbolo de desprecio de nuestra cultura vinícola. Estarán en desacuerdo bodegueros, enólogos y demás industriales del ramo, pero me temo que hay demasiadas razones para mantener el vino bajo ese protector natural. Parece que los vinos que se producen para envejecer (porque los vinos de reserva se empiezan a crear en la uva) llevan siempre corcho. ¿No se atreven con la silicona, o es que de verdad el corcho es insustituible en el proceso de maduración del vino embotellado?


Los mejores. Estos corchos son macizos, largos y con pocos huecos . Encierran normalmente vinos de reserva y algunos de crianza, es decir, que han envejecido en la botella más de un año.


Regulares. Estos tapones están hechos de granulados de corcho pegados, con una lámina de corcho macizo a cada lado. Se pueden encontrar en vinos no preparados para envejecer, como tintos jóvenes y blancos, y en las botellas de cava, aunque con su forma particular. Puede tratarse de envejecerlos, a nuestro propio riesgo.


Malos. Son granulados de corcho sin láminas macizas. Se encuentran en vinos destinados al consumo inmediato. Estos tapones no tienen capacidad de mantener el vino mucho tiempo en buenas condiciones.


Malísimos. Tampones de varios materiales sintéticos, los llamados de "silicona" se supone que son mejores. Ninguna bodega con reputación se atreve a usarlos, pero algunas nuevas bodegas nuevas y vanguardistas los están introduciendo en España.

Estaremos atentos a la "evolución del mercado". Pero les aseguro que en esto los consumidores sí tenemos la última palabra. Bodega con tampón de goma...